inauguración
O Cabrita
Miras el despertador y, aunque son las cinco de la mañana, sientes una energía sobrehumana que te implusa a levantarte y a plasmar sobre papel lo que tu mente estaba intentando disfrutar en sueños. Así ocurre, pálpitos de media noche, emociones a corazón abierto, ideas que pocos son capaces de coger al vuelo antes de que se esfumen. No sabemos cuántos saltos nocturnos habrá dado Orne Cabrita, pero desde luego ha conseguido inmortalizar miles de pensamientos y convertirlos en obras cargadas de Buenas Intenciones. Y es que aspirar a comunicar lo que un ojo curioso es capaz de ver y hacerlo cercano para ofrecer un trabajo sencillo, certero y visceral es algo que muy pocos artistas logran. Por eso esta expo es tan auténtica, tanto como sumergirte sin oxígeno en un mundo cargado de historias pasadas que buscan ser rescatadas./ Beatriz Corral



