
Liz Harris es toda una estela en la escena de la música experimental desde que nos sorprendiera hace ochos años con su primer trabajo, Dragging a Dead Deer Up a Hill (Type Records), que dejaba al trasluz una notable influencia de oscuros loops y una buena dosis de guitarra acústica.
La artista de Portland sabe llevarnos de la calma más remota al mayor descontrolado de los estruendos. En Ruins (Kranky; 2014) Harris inaugura el álbum con «Made of Metal» que, más que una declaración de intenciones, drumbeat y sonidos de ranas lejanas (presentes prácticamente a lo largo de todo el álbum) sirve como brecha de cara al resto de composiciones, potenciadas por las notas de su piano y la reverberación de su voz. Este trabajo, grabado durante una residencia artística en Aljezur (Portugal) nos ofrece imágenes de una travesía plagada de añoranzas -escúchese «Lighthouse» o «Labyrinth»-, bellas instantáneas de lo devastado, emoción a flor de piel.
Esta noche, el Ciclo de Dnit de Caixaforum nos regalará una visita que se presiente inolvidable.