“El Tapping hackea el inconsciente y lo reprograma ”

El terapeuta y formador en Tapping, Christian Gordillo compara la técnica con un “súper google” con el que acceder al subsconsciente. Es breves sesiones –dice- puedes resolver cualquier problema a nivel físico, mental o emocional. Charlamos con él en Le Cool Magazine.

—El Tapping es una técnica terapéutica que se basa en estimular unos puntos concretos del cuerpo, puntos de acupuntura ya conocidos, con las yemas de los dedos. Mientras el paciente se está atendiendo está enfocado en el problema que quiere resolver. Y en la combinación de ambas cuestiones, la digitopuntura y la atención puesta en un obstáculo, sucede esto que llamamos Tapping. Es como una meditación sofisticada, muy rápida y efectiva. Es una técnica muy poderosa.

—¿Podrías explicar algún caso como ejemplo?

—Sí. Podríamos desglosarlos, porque el Tapping actúa a nivel físico, energético, emocional, mental e incluso espiritual, entre comillas, porque al final todo es espiritual.

—Empecemos por lo físico.

—Una chica tenía un dolor de cabeza intenso y después de quince minutos averiguó cuál era la causa: tenía mucha rabia y mucha tensión acumulada porque al intentar vender su piso, la inmobiliaria le quiso hacer una jugada un poco sucia. Ella se enfureció pero hasta la sesión no lo había relacionado con su dolor. Se fue de la consulta sin rastro de molestia.

—¿Llevó mucho tiempo?

—En el Tapping se denomina “ronda” a una estimulación de todos los puntos. Y se trabaja intensamente con la técnica cuando repites una ronda cada cuatro o cinco minutos. Se trata de una sobreestimulación, y en este caso se hizo cuatro o cinco veces.

—¿El Tapping se aplica también a dolores físicos asociados a cuestiones emocionales?

—Sí, pero entonces suele costar un poco más. La mala noticia es puede ser un trabajo más pesado. La buena, que te abre las puertas a cambiar como persona. Cuanto más largo es el proceso, mayor la transformación.

—Hablabas de cambios a nivel energético.

—Sí, como el de una chica de Madrid que vino a un curso de formación en Barcelona. Se despertó muy temprano para viajar y después de la comida ya no se sostenía. Se hizo 40 minutos de Tapping y estuvo despierta hasta las 22h. Estamos hablando de desprogramar el agotamiento por no haber dormido. Con el Tapping se puede disolver el sueño, el cansancio, el estar bajo de energía, agitado…

—¿Te haces Tapping a ti mismo?

—Sí. Hay sesiones de Tapping muy duras, así que a veces mientras estoy haciendo Tapping al paciente, también me estoy haciendo a mí mismo. Algunos procesos son muy agotadores. Recuerdo el caso de una mujer con fibromialgia que fue especialmente duro, porque tenía muchas resistencias, negaba sus heridas y era muy difícil trabajar.

—¿Se puede autoaplicar, entonces?

—Sí, cuando te veas muy cansado, le haces Tapping a esa sensación de pesadez en los párpados, de presión en las sienes… que suelen sor los síntomas asociados. Primero notarás que se disuelve el agotamiento y luego tendrás una sensación de sueño, si es que el cansancio está causado por falta de descanso. Después de atravesar esa somnolencia, te empezarás a notar más liviano, más despierto. Se puede trabajar muy bien el insomnio, siempre desde el síntoma, porque el Tapping siempre va al síntoma, no hay análisis, por eso decimos que es muy experencial.

—Explícanos un caso emocional.

—Un caso personal: Hablar en público. Cuando empecé no estaba acostumbrado a dar charlas e iba siempre con ese punto de nerviosismo. Un día debía dar una conferencia y tenía además la cabeza embotada porque estaba nublado. De camino, en el metro, me hice unos 20 minutos de Tapping, sin exhibirme, sin tocarme, porque se puede hacer mentalmente. Y la verdad, fue una de las mejores charlas que he dado.

En Barcelona, en las sesiones, he trabajado también mucho el miedo, y la inseguridad, que he visto que afecta a mucha gente. Es normal: es como si nos agrupáramos geográficamente con ciertos rasgos. En esta ciudad hay mucho miedo a lo desconocido, sobre todo a lo social. A la gente le cuesta abrirse a lo nuevo, hay timidez. En este contexto vino una chica que, después de cuatro sesiones, se dio cuenta de lo absurdo de su miedo. ¡Hasta cambió de ciudad! Saltó a la aventura.

—Parecería mentira, solo con la presión suave de los dedos…

—Son puntos muy importantes de acupuntura, inicios y terminaciones de meridianos que tenemos en todo el cuerpo. Son los puntos más importantes en ese proceso desde que se inicia el más mínimo malestar psicológico, hasta que pueda cristalizar en enfermedad crónica o más grave, o incluso en un problema circunstancial, como tener siempre problemas de dinero o parejas tóxicas. Estamos trabajando en esos canales que hacen que perdamos la armonía y que luego se refleje no solo internamente sino también externamente, en problemas con la vida. Hay esa correspondencia. Además, al estar enfocados y relajados entramos en contacto con la parte más inconsciente que nos trae todas esas heridas olvidadas, esas creencias enterradas. Eso también se hace con hipnosis y otras técnicas, no es nada nuevo. La digitopuntura, aunque parezca un trabajo muy superficial, es muy potente, muy profundo.

—¿Cómo de importante es, en la sesión, sacar a la luz esas heridas olvidadas?

—Las terapias pueden ser de sanación inconsciente o consciente. El Tapping es de las segundas, por eso es necesario que más o menos de forma consciente nos topemos con recuerdos, con dolor físico, etc. y así la persona puede pasar página. El terapeuta en este caso es el copiloto que acompaña. Hay otras terapias, como el reiki, en las que uno no es consciente, puedes estar dormido, si quieres.

—¿El Tapping es efectivo en todos los casos?

—Antes hay que diferenciar dos posibles resultados positivos: el efecto pastilla (alivio inmediato) y la sanación definitiva. Aproximadamente el 98% de los que llegan al consultorio con dolor, notan un gran alivio. Los casos complicados quizás tarda un poco más, pero porque no tratamos solo un dolor de cabeza, sino muchos aspectos a la vez.

—¿Cuál es el beneficio del Tapping?

—Permite al ser humano entrar en su super google, que es lo que sería nuestro inconsciente, y resolver todo aquello que se proponga. El trabajo con el inconsciente en muy poderoso, y en combinación con terapias del cuerpo, con esas memorias celulares, es la bomba. Es como si fuéramos hackers y reprogramáramos nuestros sistema. Además sirve para cualquier patología, es una especie de botiquín multiuso. Yo le llamo el McGyver de las terapias, porque puede abordar cualquier malestar. Cuando llevas un tiempo trabajando con el Tapping, es como si tuvieras un mapa gigante de cuáles son los enemigos que te sabotean, en todos los sentidos: familia, pareja, dinero, trabajo…

—Si hay gente que está interesado en auto aplicarse esta técnica, ¿qué les recomendarías?

—¡Que adelante! Hay un montón de videos en Internet. Que no se detengan. Lo único es que intenten estar acompañados por si surge algún recuerdo desagradable, para que no se sientan muy desamparados. Que empiecen con cosas livianas, tengo sueño, etc., o con cuestiones circunstantaciales, un dolor por un mal gesto… También se puede hacer en pareja, recreando la situación terapeuta, el que estimula los puntos, y el paciente, el que conecta con el problema.

—¿Para tener más energía, cómo se aplicaría?

—Es como si tuvieras una conversación con un amigo. Podría decirte a ti mismo, por ejemplo, “aunque estoy cansado, me acepto”; “aunque estoy cansado, estoy bien”… Se trata de reconocer el síntoma y aceptarlo, amarlo. Hay muchas frases en Internet. Que la persona lo diga con sus propias palabras, para conectar con su niño interno.

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