“Ya no eres un rarito si eliges las terapias alternativas”

Hace 18 años me detectaron un cáncer de útero. Y aunque que a los siete días la enfermera me dijo: “entendiste mal”, yo recuerdo muy bien esa consulta fatídica en la que la ginecóloga pronunció “tumor maligno” y tres minutos después me mandaba a casa. No me olvido de la expresión árida de esa mujer, de su bata blanca y pulcra, ni de cómo sus palabras hicieron que me sintiera casi muerta durante una semana.

Por eso ahora, tanta lluvia después, celebro que aparezca un nuevo máster en Barcelona que quiera formar a “superterapeutas” para que conecten de verdad con sus pacientes. Con los enfermos, nosotros, seres humanos. Hablo con sus creadores, Àlex y Ferran, que, entre otras cosas, me cuentan sobre la auto sanación, sobre los “terapeutas-gelocatil” o sobre la increíble forma en que los médicos trabajaban antes en China. ¿Será que “nuestra medicina” está en vías de extinción?

Aquí, en Occidente, siempre fue al revés. Pero en China las familias pagaban puntualmente al médico que se encargaba de su salud. Si alguno de ellos enfermaba, entonces el médico dejaba de cobrar. Porque en realidad su misión consistía en darles las herramientas necesarias para no tener ningún malestar. Si los pacientes insatisfechos eran muchos, colocaban un símbolo en la puerta del médico para alertar al resto.

—Y dice la leyenda que ¡hasta los mataban!—Abre mucho los ojos Ferran en la entrevista con Le Cool, en un bar de Barcelona, y mira a su socio y amigo Àlex, que le corresponde con una carcajada incrédula. —No, en serio— añade— eso sí era ejercer la medicina.

Son Ferran Cases (32) y Àlex Novell (40), terapeutas y creadores-directores del Máster en Crecimiento Personal y Terapias Alternativas que este año lanza su primera edición en Barcelona. Son pioneros porque no hay otra formación igual: es 100% presencial, congrega 36 asignaturas y ofrece 10 titulaciones certificadas por entidades reconocidas (entre ellas, Máster en Coaching PNL, Feng Shui, MBSR Minfulness o Yoga). Las imparten más de 30 profesores, y Enric Corbera, Alejandro Llorente, Sergi Torres, Eulalia Robert, Joan Antoni Melé o Juan Li son algunos de ellos.

Ofrecen 10 titulaciones en dos años. Por separado, requerirían el doble de tiempo

En las 880 horas de clases (que se distribuyen en dos años) habrá masaje tailandés, constelaciones familiares, cocina energética, teatro terapéutico, rebirthing, psicología budista, eneagrama, arteterapia, mindfulness, medicina china…

Les pregunto: ¿No será mucho?

—Yo incluiría más…— dice Ferran, que se guarda la respuesta larga para luego.

Y Àlex sonríe otra vez:

Lo que buscamos es formar a terapeutas completos ocupándonos de cinco áreas: la mental, la corporal, la emocional, la sutil y la sistémica. La sutil atiende las percepciones físicas más allá de los cinco sentidos y la sistémica tiene en cuenta que cada persona es parte de un sistema que determina su vida. Si estas cinco áreas no están cubiertas, el terapeuta tendrá carencias.

Master en Crecimiento Personal y Terapias Alternativas
Ferran (izqda.) y Àlex, en la recta final para la inauguración del primer Máster en Crecimiento Personal y Terapias Alternativas. Será el próximo 24 de abril

¿Y no es que quien mucho abarca poco aprieta?,  insisto. Y entonces ambos me cuentan cómo empezó todo.

Cuando Ferran y Àlex se conocieron, Ferran era el maestro y Àlex el alumno. Ambos practicaban juntos horas de Chi Kung (un método chino de meditación en movimiento). Para Ferran la medicina china era el centro de todo su mundo: la solución a todos los problemas. Àlex, en cambio, inquieto y buscador, prefería explorar varias técnicas. Y a veces le contaba a su amigo sus últimos descubrimientos con PNL, eneagrama o el efecto espejo, sin darse cuenta de que estaba agrietando su sistema de creencias.

—¿Y por qué nadie me enseñó esto a mí?— se preguntó un día Ferran—.  En seis años de carrera de medicina china, ¡nadie me ha hablado de estas cosas!

Y así fue como empezó todo: con las ganas locas de Ferran por indagar en diferentes disciplinas para ampliar su visión y para incorporar recursos que lo hicieran más efectivo frente a sus pacientes y más consciente en lo personal.

 Cuando Ferran indagó más allá de la medicina china, se dio cuenta de la cantidad de recursos valiosos que ofrecían otras disciplinas

Cuando el máster nació se fue convirtiendo poco a poco en lo que es ahora: una trenza gigante donde se entremezclan y se cruzan asignaturas (hay varias titulaciones que comparten materias). Y es eso lo que más orgullo les despierta a Àlex y Ferran: el modo en el que han sabido “coser” todo lo que ofrecen. De esta forma los alumnos no solo consiguen obtener titulaciones en menos tiempo, sino también un sólido abanico de herramientas para aplicar como terapeutas.

—La especialización es buena, sí. En nuestro máster llega con el segundo año. Pero al fin y al cabo —concluye Ferran—, las disciplinas no son tan diferentes entre sí. Todas caminan hacia un mismo lugar. El amor.

El futuro, la auto sanación

No importaba si llovía o si el sol incendiaba el asfalto: durante dos años los directores del máster se reunieron cada miércoles sin falta para tejer esta estructura única. Y ahora están en el tramo final: entrevistan a los alumnos que quieren inscribirse, atienden a los medios y dan charlas gratuitas para presentar el máster, los profesores y sus disciplinas.

Idan Hojman por ejemplo habla en su conferencia sobre Cómo detectar patrones de conducta a través del cuerpo, Mireia Muñoz aporta su visión sobre Sexfulness: cómo conectar con tu sexualidad o el propio Ferran da Herramientas de diagnóstico rápido para terapeutas.

Cada semana ofrecen charlas gratuitas para presentar el Máster en Crecimiento Personal y Terapias Alternativas. Las próximas, sobre gestión y marketing para terapeutas, y mindfulness

El 14 de febrero pasado fue el turno de Patricio Moralo, el profesor a cargo de la titulación de Yoga del máster. Es el director de la Escuela Ashtanga Yoga Inbound y ahora está frente a una quincena de personas interesadas en el máster —hay varios psicólogos—, que toman nota. Mientras, Patricio da claves para tener más energía o para acabar con el insomnio.

Si damos herramientas prácticas a nuestros pacientes para acelerar la sanación —dice Moralo— ellos ganan en autoestima y autonomía. Nosotros pasamos de ser generadores de necesidad (yo te sano a ti) a ser proveedores de herramientas y soluciones (yo ayudo a que te sanes). Así implicamos al paciente de manera práctica en su proceso de auto sanación.

Yo en mi consulta ¡no alargo pacientes! –dirá luego Ferran-. Si en un mes no han sanado, entonces paro el proceso. Porque eso quiere decir que la persona no se está responsabilizando de su enfermedad, no está avanzando en el camino de descubrir qué actitud debe cambiar para curarse. Y eso no hay aguja ni acupuntura que lo pueda hacer por ti.

Master en Crecimiento Personal y Terapias Alternativas
Los dos socios y amigos se conocieron en las clases de Chi Kung que Ferran impartía

Según Ferran y Àlex existen, eso sí, lo que ellos llaman “terapeutas gelocatil”, es decir, terapeutas (también alternativos) que no van a la raíz de la enfermedad, sino simplemente alivian el síntoma y crean así una relación de dependencia con el paciente.

Dentro o fuera de la consulta, solemos limitarnos a eliminar el dolor, a tapar el indicio, dicen: No hurgamos en el origen del problema. ¿Me duele la cabeza? Me tomo un ibuprofeno. ¿Me siento agobiado? Abro una cerveza. ¿Me resfrío? Me aferro a los sobrecitos que me cortan los estornudos y alejan el malestar.

La perspectiva la entendió muy bien Ferran hace varios años, porque lo vivió en primera persona: Cuando tenía 21, después de licenciarse en comunicación audiovisual y montar su propia productora, un día, se paralizó. No hubo médico o pastilla que pudieran moverlo. “Me dieron de todo”, dice. Sin solución: de repente, y durante dos años, su cuerpo rígido limitó los confines de su vida a las cuatro paredes de su habitación. Hasta que un día su madre, harta de tanto intento fallido, dijo hasta aquí. Y lo llevó confiada a la consulta de un acupunturista.

—En una sesión —levanta el índice Ferran— en una, consiguieron que empezara a moverme.

Y de aquella experiencia descubrió dos cosas: una, que el motor de aquella parálisis era la ansiedad. Dos, que tenía que averiguar cómo aquellas agujas habían logrado activarlo.

Terapeutas volados

Hay que descubrir quién eres y qué tienes para aportar al mundo. Sí. Pero también hay que conseguir hacer de tu profesión algo rentable. “¿Por qué no?”, dice Àlex. “Recibir es una consecuencia de dar”.

“Las escuelas, las universidades, no nos enseñan a aterrizar nuestros proyectos. Salimos al mundo y no tenemos ni idea de cómo empezar a ejercer”, dice Àlex, que es el encargado de poner en órbita a todos aquellos “terapeutas volados” a través de su asignatura Gestión y Marketing para Terapeutas (también imparte Eneagrama y Efecto Espejo).

Hay que descubrir qué quieres aportar al mundo, pero también cómo vas rentabilizar tu actividad como terapeuta

Arquitecto de formación, Àlex despertó su creatividad en la carrera pero poco más conserva de aquellos años excepto un mueble de 28 metros de largo que diseñó él mismo para su casa. Antes de dedicarse al ámbito de las terapias alternativas creó y dirigió seis empresas, y su don empresarial se entrevé en el máster, que ofrece también una plataforma que fomenta la emprendeduría para poner en marcha nuevos proyectos.

Alternativos, sí. Pero con los pies en la tierra.

—¿Cómo veis el futuro de la sanidad? — pregunto, para terminar.

—Cada vez más personas optan por las terapias alternativas porque la medicina convencional, que es muy eficaz para ciertas patologías, resuelve otras con deficiencia. Además, la gente se está dando cuenta de que no eres un rarito si optas por estos métodos —se ríe Ferran. —¡También puedes ser hipster, llevar una fixie y practicar el mindfulness!

—¿Creéis que el futuro es la auto sanación?

—Yo creo que sí. Ojalá nos quedemos sin trabajo— dice Ferran.

— Ojalá nos quedemos sin trabajo ¡por ese motivo!— puntualiza rápido Àlex.

—Por ese motivo, sí, sí—contesta Ferran. Y se ríen los dos.

 

 

*Matrículas abiertas

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