
Cada vez es más difícil, no crear, sino gestionar. El mundo actual (con sus crisis y sus incertidumbres) son motivo y estímulo para el arte; si no: ¿para qué? Sin embargo, los creadores de todas las artes cada vez lo tienen (tenemos) más difícil para que los proyectos vean la luz y, sobre todo, para que el público pueda disfrutarlos. Los organizadores de Escena Poblenou no tienen empacho en decirlo. Y por eso, es un orgullo que, a pesar de todas las trabas, pueda seguir existiendo Escena Poblenou, un festival de artes escénicas que toma las calles y salas y recintos de este barrio que se distingue por su efervescencia creativa. A Barcelona le toca disfrutar de la danza, el teatro y la investigación sonora de la mano de dinamizadores ya míticos como Hangar, el Graner, la Sala Beckett o el Antic Teatre. El programa es tan variopinto como las posibilidades escénicas e incluso hay un 24-hour-show de acciones que reivindican el espacio público. Porque la cultua no es un lujo, es un derecho, este finde quedemos en la Rambla de Poblenou y, de ahí, a donde apunten los sueños.