
Podrías llegar media hora después, pero te perderías el photocall, y con ello la ilusión de posar sacando la lengua, cual Miley Cirus, en la alfombra roja de los Cinemes Girona. Sin embargo, la tardanza no te haría perder la película «Flashdance», cuya demoledora banda sonora es capaz de ponerle la piel de gallina a cualquiera (lo he comprobado por mi cuenta). La experiencia cinematográfica con altavoces de verdad y los sintetizadores de Giorgio Moroder invadiéndolo todo sí que vale la pena. Y para los amantes de la danza también hay, pues siempre es un masaje para el corazón ver reflejadas las luchas de una bailarina del ayer, que perfectamente podríamos trasladar a nuestros tiempos. Hablando de amantes, sí que es una peli de amor sin más, pero con los ingredientes que la han convertido en un icono de los años ochenta. La sesión será introducida con un concierto de la banda Tú No Existes, cuyo synth pop le va como anillo al dedo a la velada. Prometen también cervecita gratis, o sea: amor.