
El urban sketching tiene cada vez más adeptos. Cada día más personas se animan a dibujar y mostrar lo que ven a su alrededor. Se trata de una disciplina sencilla -dibujar a mano alzada en distintos espacios de la ciudad- y a la vez, muy rica: observar, descubrir detalles, compartir la subjetividad de la mirada en torno a lugares comunes y, sobre todo, experimentar la creatividad de forma cotidiana. Y si hablamos de bocetos es imposible no mencionar a Lapin. Este artista francés afincado en Barcelona lleva ya más de doce años, y seis libros, mostrándonos sus experiencias con la única ayuda de sus lápices. Antiguos cuadernos llenos de gente, espacios y coches que se graban para siempre como fotografías de grafito. Ahora, tras un viaje de tres semanas por Japón, presenta su nuevo libro “Lapin au Japon”. Ciento noventa y seis páginas que tratan de resumir su viaje por un país lleno de contrastes; donde la tradición más profunda se esconde tras las escenas más “extraterrestres”.