La vida lenta, by Abdelá Taia

LibroSábado Agosto 1
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¿Dónde?
Cuándo

Cuánto



¿Dónde?

¿Cuándo?

How Much?

En La vida lenta, Abdelá Taia pone frente a frente a dos personajes tan distintos como cercanos, a la vez. Munir es un marroquí de 40 años que emigró a París hace dos décadas. Doctorado en Literatura Francesa del siglo XVIII en la Sorbona. Vive en un piso de dos habitaciones en el barrio adinerado del Distrito 3, y está a la espera de conseguir plaza enseñando francés en un instituto de los suburbios parisinos. Madame Marty, de 80 años, vive en un piso minúsculo de 14 metros, justo arriba de Munir. Viene de un pueblo pequeño, ha sacrificado marido e hijo por su amor por la Ville Lumière. Dos personajes excluidos, marginados, leales, que, a la vez, mantienen una sentencia dolorosa que avanza con el tiempo.

Munir es homosexual, acaba de perder a su madre. Los atentados de 2015 y los recurrentes ataques de corte yihadista, convierten a este en un eterno sospechoso, en un terrorista en potencia. Madame Marty vive en su diminuta buhardilla desde los años 70 y guarda un infeccioso secreto, una vergüenza. Un pasado que Francia sigue aparentando haber resuelto, pero que aún late con fuerza: su hermana mayor, Manon, se prostituyó para el enemigo alemán durante la ocupación de París en la Segunda Guerra Mundial. Munir está agotado al verse sometido a una constante desconfianza y al cómputo de las fuerzas de seguridad.

Al cabo de los años, esa inquietante sensación de vacío, de disolución de la personalidad, de pérdida de las referencias, resultan un lastre demasiado prosaico. Ese autodestierro significa poner en la balanza la lengua francesa y el árabe, donde sobrevuela la marginación de los marroquíes. Un hermoso debate que no te debes perder.

// Traducción: Lydia Vázquez Jiménez
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