Mnémosine en Wittmore Hotel

Escondido entre las callejuelas del Gòtic, el Wittmore Hotel parece existir en una dimensión paralela, donde el tiempo baja revoluciones y las prisas se quedan fuera. Sus ambiente íntimo, el inmenso jardín vertical y una azotea con vistas a los tejados más secretos de la ciudad convierten el edificio en uno de esos lugares que nos cuesta compartir, precisamente porque nos gusta que sigan siendo un pequeño secreto.
Y si necesitabas alguna una excusa más para visitarlos este verano y reservar mesa en su restaurante Contraban, aquí va: hasta el 14 de septiembre, el jardín vertical del Wittmore acoge la muestra Mnemósine. Se trata de una original instalación site-specific de la artista Berta Blanca T. Ivanow que convierte la cena en una experiencia con una capa extra de significado. La obra, una escultura de vidrio de cuatro metros de altura, recupera la memoria del antiguo lavadero sobre el que hoy se levanta el hotel y juega con la delicada frontera entre recordar y olvidar. Puedes contemplarla tranquilamente sentado desde el restaurante, entre platos y copas, como si el arte formara parte de la cena. Las esculturas de Berta cambian cuando te aproximas a ellas: parecen estar vivas.
Además, Contraban añade dos creaciones gastronómicas inspiradas en la exposición (una salada y otra dulce) que trasladan a la mesa ese mismo diálogo entre memoria y olvido. Así que junto a la exposición, hasta el 14 de septiembre podemos degustar «Memoria», los canelones de farsa suave y bechamel de parmesano gratinado, muy cremosos y llenos de sabor. Y poner el broche de oro con «Olvido», un contundente brioche de chocolate con avellanas tostadas y bayas de goji.

El chef Alain Guiard ha construido una propuesta que juega con el proceso creativo, con platos que cambian con las estaciones y una carta de vinos locales igual de efímera que una buena conversación de sobremesa. Si quieres adentrarte en el resto de la carta de Contraban, te recomendamos abrir boca con las croquetas de setas, o los buñuelos de bacalao con mayonesa de lima, bien crujientes. Un must de su carta para maridar con un buen vino blanco es el refrescante salmón marinado y soasado, con soja y yuzu. Pero si eres más de carnes y de tintos, te recomendamos probar el crudo de presa ibérica, mostaza especiada, yema y estragón.
La carta de este verano es un pequeño mapa para perderse con gusto. Todo ello regado con luz tenue un patio presidido por uno de los jardines verticales más espectaculares de la ciudad. ¡Haz hueco en tu agenda y no olvides visitarlo este verano!

Por: Editora Barcelona
Precios: Expo gratis. Comida unos 40€ por persona
Hora: Expo hasta el 14 de Sep.
Lugar: Wittmore Hotel (Carrer de Riudarenes, 7)