
Jane: El Retrato que Desempolva a Austen, by Cristina Oñoro y Ana Jarén
Una biografía literaria de Jane Austen, de Cristina Oñoro con ilustraciones de Ana Jarén (Lumen, 2025), irrumpe en el bicentenario del nacimiento de la autora británica como un homenaje fresco y erudito. Coincidiendo con el 250 aniversario, este volumen no es una mera cronología vital, sino un recorrido sentimental que entrelaza biografía y análisis literario, reivindicando a Austen como precursora feminista y modernizadora de la novela. Oñoro, profesora de la Complutense experta en literatura comparada, despliega una prosa fluida y personal que desmonta el mito de la Austen conformista, resaltando su ironía corrosiva y su crítica social en obras como Orgullo y prejuicio o Emma.
Jane logra su propósito con creces: desempolva a la autora y la devuelve a la primera línea de la relevancia cultural. La crítica es clara al señalar que las dinámicas que Austen retrató (dramas familiares, presiones sociales, la búsqueda de la voz propia) siguen resonando con la misma verdad hoy que hace doscientos años.
Jane es mucho más que un ejercicio de recuperación histórica; es una puerta abierta a la Austen que nos habla directamente hoy. Al cerrar sus páginas, uno se da cuenta de que la inteligencia y la ironía que destilaba en sus cartas y sus novelas no están sepultadas en el siglo XIX, sino que son la brújula de una conciencia moderna. Este libro no solo nos la presenta, nos la entrega. Oñoro y Jarén han logrado que esta Jane se sienta tan cercana como esa amiga perspicaz que analiza las dinámicas de nuestra propia vida con una sonrisa sagaz. Es, en esencia, una invitación a reivindicar nuestro propio juicio práctico.

Misal para cínicos, by José Luis Esteban Villar
En un panorama literario a menudo saturado de autoayuda edulcorada y narrativas predecibles, la editorial Yonki Books nos regala una joya de la irreverencia y la agudeza: Misal para cínicos de José Luis Esteban Villar. Este volumen no es un simple poemario ni un conjunto de aforismos; es una bofetada lúcida y, a veces, dolorosamente divertida, a la hipocresía social, la solemnidad vacua y la desesperanza contemporánea.
El título, un oxímoron en sí mismo, sienta las bases del tono del libro: si un «misal» implica un conjunto de oraciones para un culto, este es el breviario de aquellos que han perdido la fe en casi todo, menos en la ironía. El libro funciona como una especie de catecismo del desencanto. Cada texto, breve pero de gran calado, destila una mezcla explosiva de humor negro, reflexión filosófica y desgarro existencial.
«El problema no es que seas tú o no seas tú, el problema es que, en cualquiera de los casos, la cosa sigue igual.» Esta cita, extraída del corazón del libro, encapsula perfectamente su espíritu: la resignación activa, la conciencia de la propia insignificancia dentro de un sistema mayormente absurdo. El autor no ofrece soluciones, y esa es precisamente su mayor virtud. Su objetivo no es curar, sino diagnosticar con precisión terminal.
Misal para cínicos es una lectura obligatoria para aquellos que se sienten exhaustos del optimismo forzado y la positividad tóxica. Es un bálsamo de acidez para el alma, un compañero de viaje ideal para quien prefiere la honestidad brutal a la mentira piadosa. Esteban Villar nos invita a una liturgia sin dios, donde la única fe reside en la capacidad de reírse de la propia derrota. No solo entretiene e interpela, sino que también ofrece un valioso espacio de autenticidad.

El vino de larga vida, by N. D. Cocea
“El vino de larga vida”, del escritor rumano N. D. Cocea, es una novela breve que combina sensualidad, crítica social y un retrato vivo del mundo rural de Moldavia. Aunque escrita hace casi un siglo, mantiene una frescura sorprendente por la claridad con que muestra las tensiones entre tradición y modernidad.
El centro de la historia es Manole, un terrateniente cuya inexplicable longevidad se acepta como parte natural del paisaje humano. No es un héroe mítico ni un anciano sabio al uso: Manole es un hombre excesivo, vital, contradictorio. Su presencia domina el pueblo, genera comentarios y provoca tanto admiración como recelo. Cocea lo construye con una ambigüedad que evita cualquier lectura moral simple.
El vino que produce, verdadero corazón simbólico de la novela, funciona como metáfora de la tierra: denso, antiguo, cargado de memoria. A través de este elemento, Cocea subraya la idea de que el territorio y quienes lo habitan se influyen mutuamente. Beber ese vino es, en cierto modo, participar del tiempo acumulado del lugar.
“El vino de larga vida” es una obra breve pero intensa, que se lee con placer y deja un poso reflexivo. Cocea logra que un pequeño rincón rural se convierta en escenario universal, donde el tiempo, el deseo y el poder se entrelazan con naturalidad. Su mayor mérito es recordarnos que la vida, como el vino, no se entiende sólo con la cabeza: también exige sentido, memoria y una mirada capaz de saborear lo que permanece. Este cierre contundente reafirma la vigencia de una novela que, pese a su sencillez aparente, sigue diciendo más de lo que muestra.
