Hay que admitirlo, a los británicos les encantan los outsiders. La extravagancia, el ingenio o lo descaradamente bizarro gozan siempre de una cierta reverencia, como si todo aquel que estuviera así de loco fuera un genio – y muy especialmente en el mundo de la música. Desde los personajes extraterrestres de Bowie hasta la obsesión andrógina del pop y la New Wave, pasando por el genio huraño de Kate Bush, todos ellos han quedado profundamente arraigados en el seno de la nación británica. Y Natasha Khan, aka Bat For Lashes, la última en esa larga lista de cantantes femeninas británicas valientes y originales, no es una excepción. Tras una pausa de tres años, su nuevo álbum, rigurosamente moderno, mezcla beats de electrónica y fragmentos de angulosa guitarra que atraviesan sus exuberantes y embriagadores paisajes de ensueño, consolidándola como una de las artistas más ingeniosas y ambiciosas de la actualidad. Es el sonido del corazón oscuro del pop esculpiendo su propio nicho, una experiencia que definitivamente no deberías perderte.