
Una cerilla con llama de madera, un remo de barca convertido en una guitarra o una taza de café donde cualquier líquido que echaras se escurriría hacia el infinito mundo imaginario de Chema Madoz. No es cualquier tontería que el premio nacional de fotografía del 2000 exponga más de 70 obras en La Pedrera, una colección que incluye fotografías desde los ochenta hasta la actualidad y que, más allá del valor fotográfico que podamos hallar, destacan por su dimensión poética, por la capacidad de Madoz de darle la vuelta a cualquier objeto cotidiano, descontextualizarlo y generar preciosas paradojas que nos ayudan a comprender el mundo de otra manera, desde otra perspectiva, desde una nueva dimensión. La poesía fotográfica de este gran artista nos revela que, a menudo, nada es como se nos presenta en un principio y que, muchas veces, la verdad la hallamos cuando decidimos mirarlo todo como siempre nos han dicho que no se deben mirar las cosas. Yo ya lo he visto y creo que tú también lo deberías ver.
Por: Marta Sesé
Precios: Gratis
Hora: De lun. a dom. de 10h a 20h y hasta el 28 de Julio
Lugar: La Pedrera, c/ Provença, 261