
Tanit Plana se mete en un terreno resbaladizo y lo hace sin pedir perdón: el funcionariado como máquina, como máscara y como carne. Disfuncionàries no va de “qué mal la burocracia” en modo cuñado, sino de señalar la violencia fría de los protocolos cuando se te pegan a la piel, y también cómo esa misma maquinaria puede devolverte el golpe con sonrisa neutra y sello bien puesto.
La expo se despliega como una instalación grande, casi escénica, donde la inteligencia artificial no es un postureo tecnológico, sino el engranaje del relato: imágenes generadas por la propia artista que replican la iconografía del trabajo administrativo, conviviendo con objetos que huelen a oficina y a inquietud. Toner, timbres, separadores, manuales… y esa sensación de estar dentro de una arquitectura que te coloca en tu sitio, literalmente.
Si te apetecen planes que te despiertan en lugar de adormecerte, apúntalo y ve: sales mirando cualquier ventanilla, formulario o mostrador con otro tipo de respeto… y de sospecha. La entrada es libre con reserva previa, así que mejor asegurarla rápido, porque aquí el cuerpo también «lee» la exposición, y solo está hasta final de marzo. Reserva y nos vemos en La Fundación Joan Brossa.

Por: andresaguilarcaro
Precios: Gratis (reserva previa)
Hora: De mar. a dom. hasta el 29 de Mar.
Lugar: Fundació Joan Brossa (C/ Flassaders, 40)