
Si es martes y uno tiene ganas de ir al cine, puede estar tranquilo: seguro que en los Cines Méliès proyectan alguna joyita o alguna película de culto, de estas que recuerdan a polvo, cintas VHS y carteles en la pared donde pone «Rebobine antes de devolver». «Els clàssics dels dimarts» es ya en sí mismo un clásico que cada estación trae un nuevo ciclo de películas elegidas sin criterios concretos ni tampoco complejos, sólo por el mero hecho de que molan, han molado y seguirán molando. Si empieza con una peli noventera y luego se va a los años 30, si una habla polaco y la otra serbio, si mezcla el documental con el terror y una pizca de Nouvelle Vague… ¡pues estupendo! Nadie en su sano juicio querrá perderse oldies tan deliciosas como «El cielo protector», de Bertolucci, «Drácula», de Tod Browning, y «El tiempo de los gitanos», de Kusturica. Eso sin mencionar el genial disparate que es «Weekend», de Godard, la reliquia que es «Tierra sin pan», de Buñuel, y que cada sesión cuesta tan sólo 3 monedas de 1 euro. ¡Imperdible!