
Haifaa Al-Mansour no sólo pasará a la historia del cine por haber debutado con una película emocionante y hermosa, sino también por ser la primera mujer de Arabia Saudita en colocarse tras las cámaras. Con una actitud valiente y crítica, la cineasta compone un retrato que pone de manifiesto algunos de los aspectos más conservadores de la sociedad saudí. Un film inspirado en Wajda, sobrina de la cineasta, una niña de diez años inocente y curiosa, decidida a saltar por encima de las prohibiciones de su país. Partiendo de una premisa de lo más sencilla, la cinta se convierte en un canto a la modestia, a la sutileza, al atrevimiento, todo comandado por una protagonista que encandila al espectador con sus ansias de descubrir la vida. Perfecta para los amantes del cine luminoso y despierto.