
El bueno de Pere Agramunt canta en «Joves, feliços i radiants», el primer single de «Incerta Glòria», el nuevo disco de La Brigada, lo siguiente: «Ahora esperamos turno, pacientes, en el Helio para tocar / allí nos tenemos que consagrar». Habla con ironía de la escena alternativa, de cómo se idolatra a mitos por lo alternativos que son («Iron & Wine da clases de cine experimental cuando no está de gira»), de cómo se gira la espalda a los grupos cuando se consagran («Wilco ya no molan porque están forrados») o de la hipocresía generalizada («Aunque no nos mole, estaría bien conocer a Russian Red»). Y es que el punto fuerte de La Brigada es que son como nosotros: auténticos frikis de la música, con virtudes y defectos, con idolatrías e hipocresías, que se colgaron unos instrumentos hace algunos años y poco a poco van afianzando su propuesta de folk americano. «Incerta Glòria», su tercer esfuerzo, es el más ambicioso y el que mejor parado sale. Y esta noche y mañana, sí, les toca consagrarse en el Heliogàbal.