
Normalmente los redactores reseñamos un evento con el incentivo de ver en directo a los artistas que programan fechas en nuestra ciudad y despiertan nuestros interés. Ese es el ‘empujón’ que necesitamos para insuflar vida a un texto, ya que, como algunos sabrán, la profesión de redactor o periodista no es por lo general de las mejor recompensadas económicamente. Hago una excepción en este caso, sabiendo que las acreditaciones de prensa para ver a Patti Smith & Her Band actuando en directo en el Festival de Pedralbes de Barcelona el próximo 7 de julio, hace tiempo que están agotadas. Patti Smith cumple los 70 años convertida en un auténtico mito de la música popular, con toda la potencia que confieren los años bien puestos y en perfecto estado de forma, como certificaron los impresionantes conciertos que ofreció el pasado año conmemorando el cuarenta aniversario de la edición de su fundamental álbum Horses. Desde el primer verso de la primera canción, cuando en «Gloria» murmura con voz áspera aquello de «Jesus died for somebody’s sins/but not mine», deja claro que estamos ante una anti-diva del punk más iconoclasta. Estrella del rock, poeta, icono genuino y puro del movimiento underground, en la memoria queda un memorable recital que encabezó en el Palau de la Música en 2006, junto a otros poetas y activistas neoyorquinos como Amiri Baraka o John Giorno, que alcanzó el clímax con una sobrecogedora interpretación del emblemático «Power To The People». Esta devota de Rimbaud, que estuvo casada con el mítico guitarrista Fred ‘Sonic’ Smith y ha sido musa de Tom Verlaine y Michael Stipe, sigue instalada en el Greenwich Village de Nueva York, un barrio en el que disfruta de una vida tranquila y contemplativa y del que sale de vez en cuando para ofrecer electrizantes actuaciones con su banda de acompañamiento, siempre liderada por el inseparable guitarrista Lenny Kaye. Acierto del festival de Pedralbes, que este año ofrece una muy cuidada selección de artistas, de corte más ‘sibarita’ y adulta en comparación con otros eventos similares, promoviendo músicas de calidad, seleccionadas y atemporales como la de Patty Smith and Her Band. Artistas que son mitos vivientes de la música -y casi patrimonio de la humanidad-, condecorados con honores por público, medios y colegas de profesión. Personas que con su sola presencia pueden doblegar estadios, percepciones y sensibilidades. Historias y mensajes que merecen ser difundidos sin esperar recompensas materiales.
Escribir sobre Patti Smith, sobre su figura y la magnitud de su obra es para mí un placer. El concierto, las acreditaciones o unas monedas son de lejos,
lo de menos.
Imperdible.