Cierra los ojos. Eh, y no vale hacer trampas, ¿vale? Así, muy bien. Ahora coge este lápiz, pon la mano sobre el papel y déjate llevar. Deja que tu cabeza se comunique con tu mano sin que tú seas consciente de lo que se dicen la una a la otra. Venga, va, no tengas miedo. No pasa nada si te sales del papel, si te equivocas, si dejas las líneas a medias o si pintas cinco veces encima del mismo sitio. Ya casi está. ¡No los abras todavía! Ahora sí, ¿listo? Cuando dejamos fluir la imaginación sin tratar de controlar lo que quiere que digamos, a veces se producen pequeños momentos de magia, pequeñas revelaciones. En un momento de su vida en el que ya no tenía interés por el dibujo como medio de expresión, Marc O’Callaghan descubrió el potencial que este tipo de “revelaciones automáticas” tenían como estilo propio. Así fue como, lo que empezó como una especie de terapia, acabó convirtiéndose en una criatura con vida propia que alcanzó formas impensables. Después de publicar sus dibujos en un blog y en diferentes fanzines, de editar un libro e incluso de decorar una habitación entera con ellos hasta convertirla en una especie de Templo, ahora expone sus creaciones en la incombustible Fatbottom Books, que nos acoge entre sus paredes para que presenciemos el milagro de estas revelaciones.
Por: María Arranz
Precios: Gratis
Hora: De lun. a vie. de 17h a 21h, sáb. de 11h a 14h y de 17h a 21h
Lugar: Fatbottom, c/ Lluna, 10