
¿Qué tanto puede hacer un hombre solo? En medio de montañas de palabras que no dicen nada, un hombre imagina, crea, vive. El protagonista de esta historia lo hace en mundos paralelos al suyo, con seres que se mueven y se ríen dentro de su propia cabeza. Este anti-héroe parece tener todo el tiempo del mundo para buscarse en su propia soledad, encontrando sueños, amigos y amores en un cementerio de papel periódico. “Sólo el hombre solo” es un montaje que combina ciertos aspectos de las artes escénicas como la danza, el teatro de objetos, el mimo y el clown, y que también explora a manera de juego creativo el arte de la papiroflexia. La experiencia es cómica por momentos, pero en muchos otros, lleva el peso melancólico de la soledad. Poesía escénica pura.