Del 26 de junio al 2 de julio

Decía Jean Cocteau que, a partir de cierta edad, todos tenemos la cara que nos merecemos. Esta frase volvió a mi memoria tras conocer la muerte de Ana María Matute, entre los surcos de cuyo rostro podías adivinar una vida consumada desde la coherencia y la dignidad. Es curioso cómo, con el paso de los años, los rasgos de una persona hablan por sí mismos. Parece como si todas las sonrisas y los llantos y los ceños fruncidos que hemos ido dibujando en nuestras caras a lo largo del tiempo se fuesen acumulando como sedimentos de río, fijando una huella imborrable que delata nuestra esencia ante ojos ajenos. A partir de cierta edad nuestro rostro no engaña a nadie. Y, si uno lo piensa, este es un hecho bastante justo. Todos queremos llegar a viejos siendo la viva imagen de lo bueno. Pero eso, como bien apuntaba Cocteau, nos lo tenemos que merecer.

¡Ganémonos la cara que queremos tener!, dice Samuel y todo el equipo de Le Cool Barcelona.

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