Entrar en su página web ya resulta increíblemente estremecedor. Buscando entre sus productos ornamentales, podemos encontrar desde un Espécimen L-50, de casi un metro de largo, hasta un 408-R, mucho más pequeño y conservado en un bote de líquido rosa. “Aliens 4 sale” ha abierto sus puertas en Barcelona. La originalidad y precisión de sus productos nos hacen dudar temblorosos: no sabemos con certeza si nos encontramos ante obras de arte o frente a verdaderos extraterrestres cuidadosamente disecados para decorar el salón, ya sea colgados de la pared a modo de esculturas animales, en frasquitos de formol de diversos colores o incrustados sobre un soporte metálico. Sus creadores, Ariadna Canela y Boris Masramon (biólogos, matemáticos y astrofísicos, o escultores, diseñadores y fotógrafos; qué importa) piensan que si tan fácil es encontrar obras clásicas o estatuas animales, ¿por qué no iba a existir un lugar con modelos alienígenas? Ante creaciones tan insólitas y fascinantes, creo que debemos dar una vuelta por su tienda… y dejarnos abducir un buen rato.
