Casa de oración Nº2, ​by​ Mark Richard

El protagonista del libro es un niño que ha pasado media vida de hospitales por una malformación en la cadera, la adolescencia de duros trabajos en un pesquero, investigador privado, hasta llegar a la madurez y conseguir  su sueño: ser escritor. Mark nos narra una vida llena de dificultades y reveses. Rodeada de personajes extravagantes, violentos, a veces, con una pincelada de ternura y humanidad. Individuos que trabajan toda la vida para tener una pequeña idea de lo que se mueve por el mundo. Todo barnizado con la rutinas de la religión, el hogar y los largos tragos.

“Una noche, cuando la novia está mirando las cicatrices de tus caderas y escrutando en lateral de tus piernas, suelta que el problema que tienes con las caderas es algo positivo, ya que sin él serías aún más imbécil de lo que ya eres.”

Movimientos en un escenario de perdedores, donde hay que abrirse camino como sea. El mamporro, el disparo, la pelea continua. El Sur, la Costa Oeste, Nueva York, caminos llenos de trampas e ilusiones. Las palabras queman, pero hay que estar vivo para contar todas esas aventuras. El encuentro con nombres ilustres como la señora Onassis, Robert Altman, William Burroughs, William Faulkner, Larry Brown, y por qué no, la banda sonora de Tom Waits. La memoria inquieta, sacude, bulle como un guiso en una olla, por eso hay vidas que merecen ser contadas. Tropezar y levantarse hasta juntar letras en un papel en blanco. Muy recomendable.

Traducción: Tomás Cobos