La primera novela editada por la editorial La Navaja Suiza es este tesoro de la alienación y la locura obsesiva de William H. Gass, que fue publicada por primera vez en 1968, compuesta por dos novelas cortas y tres relatos. Un azote narrativo que alcanza momentos tan certeros que te dejan consumido y exánime. Piezas obsesivas que patean tu corazón como si habláramos de disparos. Desde los rincones más oscuros de la mente vomita situaciones impetuosas y aparentemente irreflexivas. En cada uno de los relatos el ser humano es mostrado en condiciones extremas, tanto en lo físico como en lo mental. Cinco historias tan diferentes y a la vez con tantas intersecciones:
“El Chico de Pedersen”. Aparece en el pesebre de los protagonistas, medio congelado e inconsciente, la familia del narrador trata de resolver la situación.
“La señora ruin”. Seguir la vida de las demás personas, manteniendo intacta la propia. Un hombre que quisiera vivir apartado de todo, analizar a tus vecinos con mirada lacerante.
“Carámbanos”. Una voz nos cuenta, con un humor afilado, la historia de un oficinista obsesionado con los carámbanos que han formado las heladas.
“El orden de los insectos” Aparecen los cadáveres de varios bichos en la nueva casa en la que la protagonista se ha instalado con su familia.
“En el corazón del corazón del país”. Despedazado en pequeñas esquirlas tituladas. Un poeta observa y descifra las escenas rutinarias del entorno de la ciudad en la que vive.