La vida a veces

Mira que puede llegar a ser friki seguir a alguien que sale en el telediario, esperar pacientemente sus reportajes (que casualmente, suelen aparecer al final del todo) y salir disparada por la casa si escuchas su voz desde lejos. Quizá sea muy friki, pero encontrarte con alguien que transmite pasión por lo que está contando en el frío mundo de los telediarios, es todo un hallazgo. Hablo de Carlos del Amor, el encargado de cubrir los temas de cultura en el telediario de la maltrecha RTVE, un comunicador que dice cosas tan bonitas como que «desde la cultura se puede explicar prácticamente cualquier cosa, porque la suma de una foto, un libro, un cuadro y una canción, es la vida». La vida, eso, la vida. La vida en la que lo que al final importan son las cosas mínimas, las historias pequeñas con detalles singulares, los instantes que hacen que todo lo demás valga la pena. «La vida a veces» reúne muchas de estas historias contadas por televisión, historias de reencuentros, de abrazos, de pérdidas, de palabras, de momentos que cambian la vida y que quedan apuntados ahí, a pie de página.