Agreste Mar

A primera vista, a Fabio y Roser se les ve muy felices con la nueva ubicación de su querido Agreste. Lo que empezó como un pop up efímero en el Hotel Serras cerquita del mar, ha acabado por convertirse (de momento) en su nueva casa permanente. Clientela del Agreste de toda la vida acostumbrada a peregrinar hasta lo más alto de Vallcarca -y mucho público nuevo-, descubren un espacio elegante que encaja de maravilla con la cocina honestamente trabajada de influencia italiana de Fabio Gambirasi.

Aunque el restaurante ha adaptado su nombre a Agreste Mar, Fabio sigue fiel a su manera tan particular de entender la gastronomía con corazón italiano y manos catalanas, a través de uno de los menús degustación más honestos de esta ciudad. Defensor acérrimo del hecho en casa, el menú del Agreste demuestra la obsesión de Fabio por el producto de temporada y el trabajo duro detrás de cada plato.

Un menú degustación que empieza con muy buen pie con el tartar de tomate de Puglia, los mini guisantes con trufa negra salvaje, y un espectacular erizo con salsa al café. Pequeños bocados que generan inmediatamente altas dosis de satisfacción. Siguen las pastas, hechas en casa antes de cada turno: ya solo por los tagliolini artesanos con cigala entiendes rápido que ha valido la reserva en el Agreste, seguido por sus cappelletti rellenos de parmesano 24 meses con mantequilla y salvia. Platos de origen y base modestas que en manos de Fabio alcanzan cotas magníficas. Cerramos el menú con la sorprendente col con escabeche y ciauscolo (salame tierno de la zona de Marche) y el pichón en salsa de Café de París ejecutado de manera impecable.

No se entiende Agreste sin Fabio, pero tampoco parece posible que existiera sin su pareja Roser Asensio. Su dominio de la sala está al alcance de poca gente en el sector, y su excelente talento con los vinos se transmite en la mesa de la manera más humilde y generosa posible. Mientras duren las obras de reforma del Agreste original, nos tocará disfrutar de uno de los restaurantes más honestos de esta ciudad, convenientemente escondido delante del Port Vell.