Gallito

Gallito ocupa uno de mis rincones favoritos de toda Barcelona. Para los que adoran comer junto al mar, pero sin llenarse los pies de arena, esta es la mejor opción que encontrarás en toda la ciudad. Situado bajo el hotel W, este encantador local ofrece todas las opciones que se te antojen: desde una cena romántica a una tarde de cócteles con un amigos, o tal vez el lugar para celebrar un evento o almorzar en familia al sol. Su interior de madera es tranquilo y acogedor, y en su terraza sentirás todo el esplendor de la costa de Barcelona, pero al mismo tiempo te sentirás en otra ciudad.

Gallito se rinde a las delicias del mar. Sus tortitas de atún, aguacate y mayonesa de chipotle son un clásico imprescindible, súper refrescantes y sabrosas; también su burrata con tomates y kalamata. Pero ahora su carta se abre también a las delicias del otoño y nos encontramos joyas como los tacos de carnitas, salsa verde, cebollita y cilantro, que saben a cielo; o el contundente arroz de pollo pagés con tirabeques y alcachofas, ideal para darse tremendo homenaje con amigos. Si os queda hueco en el estómago, id directos a uno de sus platos estrella: la colita de rape con alcaparras, patatas y espárragos. Nunca un plato de pescado supo mejor.

Combínalo todo con un buen vino, haz un repaso a sus postres y, como es posible que no quieras marcharte jamás, finiquita el día refrescándote con un buen cóctel en compañía de la brisa marina. ¿Hace falta decir más?

//fotos Laura Rosal