L’Enric Restaurant

La primavera acampa a sus anchas en la ciudad y las tardes se alargan con la luz en el horizonte. Seguro que tú tambien estás ávido de probar nuevos restaurantes para sorprender a tus amigos, o tal vez quieres invitar a cenar a tu pareja a un sitio especial. Pues apunta bien, porque si quieres dar en el clavo con un lugar que mezcla cocina tradicional con algún giro de guión, L’Enric Restaurant es tu sitio.

Si eres amante de la gastronomía mediterránea, en L’Enric Restaurant encontrarás tapas y platillos clásicos, y otros con una versión revisionada, con un toque creativo pero sin caer en excentricidades. Así que abre la carta y pide recomendación sin miedo a su personal, que te ayudarán a decidirte entre las opciones más ansiadas.

Para ir abriendo el apetito, te recomendamos sí o sí probar sus croquetas (las de rabo de buey estofadas estaban para chuparse los dedos). También nos deleitamos con sus alcachofas crujientes, pero si te apetece algo más refrescante, puedes optar por su ensalada de burrata con tomate y pesto liofilizado. Mención a parte merece el sorprendente tartar de atún sobre tuétano a la brasa con kimchi, toda una sorpresa de sabores maridados en tu paladar; o la pluma ibérica con boniato y espárragos verdes -jugosa y exquisita- un verdadero must de su carta. Si eres amante del vino, encontrarás en su carta algunos clásicos como riojas o riberas, así como una selección de vinos locales.

¿Dejaste hueco para el postre? Pues hazte un favor y prueba la original torrija a la crema de Baileys, todo un broche de oro a una cena que no os dejará indiferentes.

L’Enric Restaurant muestra una apuesta por los productos locales, seleccionando con mimo la materia prima para que cada plato sea único. Además, cada dos meses el restaurante actualiza sus sugerencias, por lo que siempre podrás volver y probar nuevos platos. Si vas en fin de semana, puedes continuar tras la cena con un buen cóctel… ¡la zona está súper animada! No tardes mucho en reservar: allí nos vemos.